El clásico vuelve a encender Mar del Plata
Mar del Plata recupera esta noche uno de los grandes clásicos del básquetbol argentino. Desde las 20, Peñarol y Quilmes volverán a encontrarse en el Polideportivo Islas Malvinas, con la Copa Mar del Plata en juego y en medio de la preparación para sus respectivas temporadas.
Será un amistoso únicamente en los registros. La historia, las camisetas y la presencia de las dos hinchadas se encargarán de borrar rápidamente cualquier intención de quitarle trascendencia.
El regreso también encierra una responsabilidad compartida. El último enfrentamiento, disputado en octubre de 2024, debió suspenderse a falta de 2m32s por incidentes en las tribunas, cuando Quilmes se imponía por 63-48. Después de aquella noche, dirigentes, autoridades y organismos de seguridad necesitaron dos años de gestiones para volver a habilitar el clásico.
Por eso el partido representa mucho más que una prueba deportiva. También será una oportunidad para demostrar que Mar del Plata puede recuperar una de sus mayores expresiones basquetbolísticas sin que la violencia vuelva a ocupar el centro de la escena.
Peñarol y una reconstrucción con nombres conocidos

El Milrayitas inicia una nueva etapa con el regreso de Leandro Ramella, entrenador identificado con la institución y nuevamente a cargo de un proyecto que pretende recuperar protagonismo en la Liga Nacional.
Peñarol conservó una base importante de la temporada anterior con Luciano Guerra, Agustín Pérez Tapia, Al Thornton e Iván Basualdo. Sobre esa estructura incorporó experiencia, conocimiento del club y jerarquía con Selem Safar, Sebastián Vega y Franco Giorgetti.
La renovación aparece en la conducción de Andrés Jaime, quien viene de una destacada temporada con Regatas Corrientes, y en las oportunidades que tendrán Ignacio Bednarek y el joven alero chileno Pedro Stuardo.
El equipo de Ramella presenta variantes en casi todas las posiciones. Guerra y Jaime pueden compartir la conducción, Pérez Tapia aporta desequilibrio ofensivo y el trío Safar-Vega-Giorgetti ofrece oficio, defensa y capacidad para jugar diferentes roles.
Thornton continuará siendo una referencia ofensiva, aunque el cuerpo técnico buscará administrar sus minutos dentro de una rotación más extensa. Basualdo, en tanto, aparece como la principal presencia interior.
Para el clásico, Peñarol no contará con Safar, afectado por una molestia física. Su ausencia le quitará una pieza importante, pero permitirá observar cómo responde el resto de la estructura perimetral.
El partido será uno de los principales ensayos antes del inicio de la Liga Nacional y tendrá continuidad con una exigente gira por Belo Horizonte. Allí, Peñarol enfrentará a Minas Tenis y Fluminense los días 22, 24 y 25 de septiembre.
Quilmes renovó su ilusión

Del otro lado aparece un Quilmes profundamente renovado y con un objetivo que no necesita demasiadas explicaciones: construir un equipo capaz de pelear por el ascenso.
La llegada de Sebastián Saborido marca el comienzo de un proyecto diferente. El entrenador cuenta con una extensa experiencia en la categoría y antecedentes importantes, entre ellos el ascenso conseguido con Libertad de Sunchales y una final de Liga Argentina con Lanús.
De la última temporada continúan Pablo Alderete, Matías Dominé y Leonel Luna. A ellos se sumaron Manuel y Augusto Alonso, dos jugadores que Saborido conoce de su etapa en Libertad; Federico Elías, un tirador que tendrá su primera experiencia en la Liga Argentina, y Valentín Duvanced, encargado de aportar intensidad y presencia cerca del canasto.
Las dos fichas extranjeras completan una formación ambiciosa. Bryce Beamer ofrece potencia y versatilidad en el puesto de alero, mientras que el brasileño Rafael Alberton Rodrigues, de 2,14 metros, representa una apuesta de enorme tamaño para la pintura. El pivote llegó recientemente a Mar del Plata y atraviesa sus primeros días de trabajo junto al plantel.
El Cervecero intentará construir desde el comienzo una identidad intensa, con capacidad física, variantes perimetrales y una referencia interior diferente. El clásico le permitirá a Saborido evaluar cuánto de ese proyecto ya puede trasladarse a la competencia.
La preparación de Quilmes continuará el viernes, cuando enfrente desde las 21 a Racing de Chivilcoy en el nuevo Polideportivo de Saladillo, ciudad natal de su entrenador.
Los antecedentes inmediatos
El clásico tuvo dos ediciones amistosas durante 2024.
La primera se jugó el 28 de febrero, como parte de los festejos por el 150° aniversario de Mar del Plata. Peñarol se impuso por 78-62 y se quedó con la copa disputada en el Polideportivo.
El segundo encuentro fue el 4 de octubre y quedó marcado por los incidentes. Quilmes dominaba 63-48 cuando el partido fue interrumpido definitivamente a falta de 2m32s.
Aquella imagen es la que el básquetbol marplatense necesita dejar atrás. El regreso de ambas parcialidades supone recuperar el espectáculo, el color y la rivalidad, pero también aceptar que puede tratarse de una de las últimas oportunidades para conservar el clásico con público de los dos clubes.
Mucho más que un amistoso

Los dos equipos competirán esta temporada en categorías diferentes. Peñarol lo hará en la Liga Nacional y Quilmes en la Liga Argentina. Esa distancia deportiva impide que el clásico tenga continuidad dentro del calendario oficial y convierte a esta clase de encuentros en una ocasión especial.
También será el primer gran termómetro para dos proyectos que despiertan expectativas.
Peñarol quiere volver a ocupar un lugar importante en la máxima categoría con Ramella, jugadores experimentados y una rotación de mayor profundidad. Quilmes vuelve a apostar fuerte para abandonar la Liga Argentina y recuperar el espacio que considera propio.
Todavía habrá sistemas por ajustar, cargas físicas por administrar y conexiones por construir. Pero cuando la pelota suba en el centro del Polideportivo, ninguno de esos argumentos alcanzará para reducir la importancia del resultado.
Porque puede no otorgar puntos, pero sigue siendo Peñarol contra Quilmes.
Y en Mar del Plata, un clásico nunca es solamente un amistoso.
Ficha del partido
Peñarol vs. Quilmes
Día: miércoles 16 de septiembre
Hora: 20
Estadio: Polideportivo Islas Malvinas
En juego: Copa Mar del Plata
Árbitros: Oscar Britez, Guillermo Di Lernia y Nahuel Casalot
Apertura de puertas: 18
La parcialidad de Peñarol ingresará por el acceso de la avenida Luis Ángel Firpo. Los simpatizantes de Quilmes lo harán por el sector de Juan B. Justo y España.
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