El otro motor de Quimsa

El otro motor de Quimsa

Rutenberg, Copello y Nicolás Martínez aportaron 36 puntos y fueron decisivos para modificar el rumbo del 83-77 ante Atenas. El análisis de los quintetos muestra cómo Lucas Victoriano encontró respuestas combinando sus relevos con los titulares, aunque también expone los momentos en los que la rotación perdió terreno.

Quimsa encontró una exigencia diferente en su segunda presentación de la Liga Nacional. Después del contundente estreno ante Platense, el equipo de Lucas Victoriano debió remontar 16 puntos y resolver un cierre ajustado frente a un Atenas que inauguraba su temporada. En la noche de su partido número 1.000 en la competencia, la Fusión ganó con recursos que excedieron los 24 puntos y los seis triples de Matías Solanas.

El banco produjo 38 de los 83 tantos del ganador: 18 de Facundo Rutenberg, 11 de Nicolás Copello, siete de Nicolás Martínez y dos de Tayavek Gallizzi. Rutenberg, Copello y Martínez concentraron 36 puntos, pero su influencia también apareció en las recuperaciones, los rebotes y las combinaciones que permitieron cambiar el desarrollo. Los tres superaron los 22 minutos de participación: tuvieron responsabilidades de protagonistas.

El quinteto inicial, integrado por Francisco Conrradi, Solanas, Tyren Johnson, Franco Méndez y Javier Saiz, acumuló un parcial de 5-9 en 4:04 y cuatro pérdidas. Ese registro resume una dificultad del comienzo: Quimsa entregaba posesiones antes de poder desarrollar su ataque. Copello ingresó por Conrradi a 6:42 del primer cuarto y anotó siete puntos en ese período, incluido el triple que dejó al local 16-21. Su entrada ofreció anotación, aunque tampoco evitó las pérdidas que Atenas aprovechó para ampliar la diferencia.

La primera gran recuperación tuvo a Solanas como figura central y a una formación mixta como sostén. Con Copello, Saiz, Martínez y Méndez a su alrededor, Quimsa produjo un 6-0 en apenas 56 segundos del segundo cuarto: dos triples de Solanas redujeron el 30-41 a 36-41. Copello y Martínez dieron las asistencias de esas conversiones. El banco ayudó a generar las respuestas del goleador y a devolverle continuidad al ataque.

Rutenberg volvió a cancha a 1:41 del descanso y agregó cinco puntos en el último minuto, con un triple y dos libres. Quimsa cerró la primera mitad abajo por 44-43 después de haber estado 25-41. La remontada ya mostraba una característica que se repetiría: Victoriano encontró soluciones cruzando titulares y suplentes, con funciones diferentes según el momento del juego.

El tercer cuarto ofreció la evidencia más clara del aporte de los relevos. Martínez convirtió un triple y dos dobles; Rutenberg sumó 11 puntos. Después del ingreso de Copello por Conrradi a 7:28, la formación con Solanas, Saiz, Martínez y Rutenberg aprovechó pérdidas de Atenas para adelantarse 56-53. En el acumulado del partido, ese quinteto terminó con un parcial de 9-5 en 3:43, dos recuperaciones y una sola pérdida.

El cierre del período reforzó esa respuesta. Copello, Solanas, Gallizzi, Martínez y Rutenberg compartieron los últimos 1:49 y construyeron un 5-0 que llevó la ventaja a 66-57. Rutenberg convirtió los dos libres y el triple de ese tramo, este último asistido por Copello. Del otro lado, Atenas terminó el cuarto con Vázquez, Arengo, Henríquez, Bressan y Carabalí: falló sus intentos exteriores y perdió una pelota ante Rutenberg.

Sin embargo, la profundidad de Quimsa también tuvo dificultades. Su formación más utilizada —Copello, Gallizzi, Martínez, Méndez y Rutenberg— acumuló 5:35, pero perdió su parcial por 15-10 y cometió cuatro pérdidas. Tampoco funcionó el quinteto que abrió el último cuarto: Copello, Solanas, Gallizzi, Martínez y Méndez recibió un 6-0 en 1:32. Atenas reaccionó con Balbi, Vázquez, Arengo, Bressan y Carabalí, una combinación que encadenó el 11-0 con el que recuperó la ventaja.

Quimsa debió volver a ajustar. Copello reingresó por Conrradi a 2:10 del final y participó de las acciones que decidieron el partido. Con Saiz, Solanas, Méndez y Rutenberg, el local encontró dos rebotes ofensivos en una misma posesión —uno de Copello y otro de Saiz— antes del triple de Solanas para el 77-75. Esa formación acumuló un parcial de 5-4 en 1:42: una diferencia pequeña, pero construida alrededor de jugadas decisivas.

Méndez aportó después la tapa sobre Henríquez y Copello aseguró el rebote antes de convertir sus dos libres. El base terminó con siete rebotes, además de sus 11 puntos, y cerró la victoria con el último doble. Martínez también permaneció involucrado hasta el final: Victoriano lo utilizó en los cambios entre ataque y defensa, y capturó el rebote del fallo de Balbi antes del 83-77.

El triunfo dejó una señal favorable para el comienzo del ciclo: Quimsa encontró distintos jugadores capaces de intervenir cuando el partido lo exigió. Los parciales de los quintetos, todavía sobre muestras breves, muestran tanto las respuestas como los ajustes pendientes. Frente a Boca, el próximo desafío será sostener esa profundidad con mayor cuidado de la pelota y sin depender de otra noche de 15 triples. Ante Atenas, el banco ya demostró que puede cambiar el rumbo de un encuentro.

Podes ver todas las estadísticas de los quitentos de cada equipos en la sección de estadísticas de Pick and Roll

Fuente: Pick and Roll

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