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Sostener la idea, cueste lo que cueste

Pensar a principio de temporada que Bahía Basket se iría al descenso era realmente utópico. Un equipo con una nueva idea, ejecutándola de buena forma en las últimas pasadas (más allá de bajas) pero siempre peleando, al menos, en mitad de tabla.

Había equipos de los cuales podía pensarse que estarían abajo por presupuesto o armado de planteles pero no Bahía Basket. Entonces... ¿Qué pasó en el medio? Muchas cosas indudablemente, desde el inicio inclusive. Veamos.

Bahía Basket sostuvo todo su plantel de la temporada pasada. U23 en pleno ascenso, una idea marcada, velocidad, vértigo, proyección para casi todos y seguir elevando el nivel individual. Pelear el campeonato, para el proyecto de Pepe Sánchez, es una consecuencia del nivel que generes y la competitividad que logres en el tiempo.

Nada fácil para una Liga con americanos, jugadores de experiencia y equipos con mucho más presupuesto que generen que estén por encima tuyo. El problema no es perder, sino competir de buena manera, desarrollar jugadores, que avancen en su juego y de ahí subir escalones.

Un ejemplo claro fue el Bahía Basket de años atrás. Juntó una camada exitosa desde la Liga de Desarrollo con Whelan, Redivo, Vaulet como figuras sumando a Santiago Vaulet, Corvalán más Jasen como emblema y Levy, entre otros. Terminó peleando una Liga Nacional con un final de conferencia incluida, final de la Liga Sudamericana, final de Liga de las Américas ganando juegos inesperados de visitantes y éxitos de lujo desarrollando y mostrando que con los pibes se puede. Toda una revolución para los tiempos que corren.

Ahora bien ¿Qué tal difícil o no es sostener algo así? Queda claro que obtener buenas camadas y juntarla es muy complejo. Lo logró Bahía con los jugadores nombrados y como fue desarrollando para explotarlos y competir ganando un lugar notable. No siempre el talento puede reunirse a montones y en un solo lugar.

También es claro que, si desarrollas jugadores, y los mismos muestran un nivel superior a Liga, en algún momento se irán. Su proyección crece y es lógico que otros equipos los empiecen a ver. ¿Cómo seguir entonces? El reclutamiento es algo que muchos ven como un robo, cuando realmente no lo es. Un paso más de crecimiento en lugares donde pueden gestarlo. Buscar nuevos jóvenes, moldearnos y seguir por la misma línea con la infraestructura a cuestas.

Algo algo seguro. Bahía Basket nunca compitió por competir, sino dándole el lugar a los chicos y generar que ellos sean los protagonistas pero en ésta temporada puntual lo llevó a un extremo excesivo. Hubo temporadas que Bahía peleó en la parte baja siendo dependiente de Corvalán y luego con la vuelta de Anthony Johnson resolvió ciertos problemas para clasificar a los playoffs.

Tranquilamente pudo haber hecho lo mismo ahora. Sumar un par de americanos, los cuales resuelvan los innumerables inconvenientes de talla y poste y que el resto se desarrolle; pero no hubiese sido lo mismo, ganar un par de juegos, salvarse y aquí no ha pasado nada. Bueno, Bahía o Pepe no lo quiso así.

Hubo salidas inesperadas como la Paulichi o Ianguas considerando que pudieron haber sido ayudas claves. Se prefirió no continuar con Jamaal Levy, con toda su experiencia a cuestas, y decididamente apostar por algo más allá de las anteriores campañas. Muchos chicos para desarrollar y que todo quede en ellos. Una decisión nada fácil además de agregar un cuerpo técnico sin experiencia pero con la jerarquía de Laura Cors como otro motor del proyecto.

De Souza, Elías y Ruesga como estandartes, subir la vara para Lugarini y darle un lugar muy protagónico a Novaes Souza cuando apenas pisó cancha en la anterior temporada. Chapero siendo otra pieza importante, Paz con mayor rodaje y hasta Tolosa y los nuevos (Azpilicueta y Forestier). No siempre se podrán encontrar supertalentos, ni que todos lleguen a Bahía y más con éste éxodo tan apresurado de jugadores.

¿Por qué diseñarlo así el equipo? Intentando meterse en la cabeza de Pepe Sánchez (algo complejo sin dudas) es ver que tal vez ciertos jugadores tocaron un techo y no subirían el nivel más de lo considerado. Por ende, jugar con los que sí lo podrían hacer y apostar que ellos le darían la revolución a la Liga o el toque de calidad para estar bien posicionado. Poco de eso sucedió. Es verdad que la temporada de Fausto Ruesga fue realmente de calidad, Bautista Lugarini con un potencial enorme, Federico Elías encabezando la ofensiva y De Souza liderando.

¿Alcanzaba con eso? Evidentemente no. Y más allá que Bahía esgrimió los mismos problemas de talla, poste y defensa toda la temporada, nada cambió. El equipo perdió (y groseramente varias veces) pero todo siguió igual. Insistir en el método, que el fogueo sea más fuerte y la proyección se acelere.

Claro está que se vive de resultados rápidos en la Liga, los cuales nunca aparecieron. El descenso terminó siendo algo inevitable. ¿Valió la pena todo esto? Desde lo individual para algunos jugadores seguramente, para la ciudad, con todo lo que implica Bahía Blanca dentro del básquet seguramente que no.

Bahía Basket es una franquicia, por lo tanto, se piensa de esa manera. Se diseñó una estructura única por el ahora como el Dow Center generando un impacto fuerte en materia de infraestructura como centro de entrenamiento, un lugar pleno para la ciudad y un valor agregado para el desarrollo de jugadores.

Reclutamiento, desarrollo, competitividad fuerte y dar el salto de calidad individual hacia otros horizontes y seleccionado argentino. Todo viable con Pepe Sánchez a la cabeza. Seguramente pensarán ¿Un negocio para pocos? Por un lado sí, aunque los pibes ganan en pos de su objetivo de desarrollo y crecimiento, la ciudad con el Dow Center y el resto llevando jugadores a Europa, donde explotan sus habilidades y crecer como ya quedó demostrado.

Hay muchas preguntas para hacerse ¿Cómo considera Bahía Blanca todo esto? ¿Un fracaso? ¿Se acabo el proyecto? ¿Nunca estuvo? ¿Se entiende adonde apunta Pepe Sánchez? Justamente Pepe, quien fue muy crítico en una nota realizada con La Nueva sobre la manera de jugar del torneo local y colocándose en la vereda opuesta en ese aspecto.

Tiene una manera de ser y ver el básquet que posiblemente vaya por otro lado. No quiere decir que sea mejor pero al vertiente es otra dejando de lado los resultadistas. Difícil de entender y más ahora sin la Liga Nacional, la cual fue (es o será) un medio y no un fin para Bahía Basket pero sí para Bahía Blanca.

Pepe Sánchez ya afirmó que el proyecto continuará en la Liga Argentina. Seguramente sin De Souza, Elías o el propio Lugarini, los cuales con la temporada realizada, podrían tener un destino en otro lado. No con el final que hubiesen querido pero un desarrollo desde lo individual que quedó demostrado. Todo a costa de muchas derrotas, para muchos donde más se aprende, aunque recalco, que el extremo fue duro.

Bahía Basket seguirá, la idea también, se complementará pero siempre en otra vereda respecto del pensar de la Liga, sus fans y hasta del bahiense más basquetbolero. Posiblemente buscará regresar a Liga, aunque eso por ahora nadie lo sabe. Un método o proyecto de desarrollo que se reinventó, que cambió en el camino y tiene un momento de reconvención.

"Nuestro staff es tan novato en este nivel de competencia como los jugadores. Igual, tenemos todo el margen de mejora por delante. Me quedo con el crecimiento individual de varios, siempre pensando en el objetivo de ser un semillero para la Selección Argentina, para que vean un futuro jugando en Europa o Estados Unidos" Dijo Pepe meses atrás. Seguramente siga pensando lo mismo. Entenderlo o no, apreciarlo o echarle tierra. Eso quedará en cada uno.

José Fiebig

@Josefiebig

COMENTARIOS (3)

Murguero 12/04/2021

Más allá de la panadería. Se tomaron malas decisiones desde que arrancó la temporada. Tendrán que revisar muchas cosas para volver a competir profesionalmente

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JG 13/04/2021

El año que viene van a competir profesionalmente. Y la verdad yo apoyo al que hace algo distinto a la lógica de la Liga Nacional , de clubes que se desviven año tras año en conseguir dineros públicos o algún mecenas que tire fortunas para ponerla en manos de jugadores que no lo valen, hasta que no lo consiguen y no juegan mas, y en el medio pasaron centenas de millones de pesos sin que a las instituciones les quede ninguna mejora en infraestructura o desarrollo alguno.-

nahir 13/04/2021

pacheco a peñarol ?

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Aldo Marchesini 13/04/2021

Quisiera saber sobre la experiencia de Laura Cors, como dice el periodista, ya que lo visto, no refleja tal reflección..

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