El tercer episodio del partido que ya es un clásico en los play off de Liga Argentina prometía intensidad en la previa y arrancaron con todo, pero defendiendo. Nóblega fue quién tomó la posta en el inicio para que Lanús tome la delantera, pero Alderete en el dueño de casa se hizo fuerte en el poste para nivelar.
La lucha por el rebote era importante y las cartas de un lado y otro fueron Nally y Franchino. Fricción, brazo, pecho, poco gol y problemas con el reloj. Así se caracterizó el primer cuarto en el que el granate llegó a sacar seis (14 a 8), pero Quilmes levantó la cuesta y con un triple sobre el filo de Ríos, se fue arriba 18 a 16.
Ese parcial positivo, el cervecero lo capitalizó; y se mantuvo en la misma línea ante un rival que no aflojó en su intensidad. La apuesta siguió abajo el aro pero el que apareció fue Moore y Quilmes consolidó su liderazgo en la primera parte del parcial con importantes puntos del foráneo.
Lanús respondió por intermedio de Franchino y Henry, aunque un triple de Ríos acomodó la estantería para el tricolor. El equipo de Bianchelli se había escapado 34 a 27 a falta de dos minutos pero otra vez entre Franchino y Henry (este último con una ráfaga de seis puntos y goleador de la primera etapa con 12), nivelaron las cosas y se fueron al descanso largo igualados en 34.
Apenas unos segundos transcurrieron del complemento, Reinaudi castigó desde el perímetro y a Quilmes le dolió. El local lo sintió porque estuvo tres minutos y medio sin anotar hasta que Costa cortó la malaria, pero el control del juego ya había pasado a manos de los dirigidos por Anglese. Además Nóblega facturó dos triples en un momento clave y el granate sacó máxima de 10 (48 a 38).
Parecía que la serie se cerraba pero en Quilmes juega De La Fuente y el hijo de la leyenda frotó la lámpara para arrimar seis puntos y además De Miguel con un doble y el adicional, aportó puntos claves para que el dueño de casa luego de ver el precipicio, vuelva a la serie con el cierre del tercero por tres abajo: 50 a 53.
El episodio final mostró que los nervios estaban a flor de piel y Lanús trató de sacar provecho de ello. El reloj comenzó a ser el mejor aliado del equipo de Anglese, mientras el aro le seguía dando la espalda al tiro perimetral de Quilmes como en toda la noche (registró un magro 12% con 3/24). Lanús tuvo mejores promedios, jugó más fluido y en las manos de Nóblega con 21, no solo tuvo a al goleador de la noche, sino la rúbrica de la merecida clasificación a los cuartos de final de La Liga Argentina.
Fue victoria granate por 72 a 61 y fin de temporada para Quilmes, con la frustración a cuestas de una campaña en la que se esperaba algo más de un histórico de nuestro básquet, que se armó para pelear arriba y más temprano que tarde cerró su participación.
Informe y fotos: Prensa Quilmes (MdP)

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