En el inicio del partido, Quimsa intentó marcar territorio con Figueredo, Robinson y Lema. Llegó a ponerse 9-6, pero esa ventaja fue apenas una ilusión: Gimnasia empezó a cerrar caminos, forzó tiros incómodos y cambió el pulso emocional del juego.
Promediando el primer cuarto, el visitante encontró la primera grieta. Toretta y Grun castigaron de tres, Carabalí sumó cerca del aro y Chacón apareció con dos bombazos decisivos. Del 9-6 local se pasó al 14-26 del cierre, con un parcial de 20-5 que dejó a Quimsa fuera de eje.
En el comienzo del segundo segmento, Chacón profundizó la herida con dos triples más y Gimnasia escapó 14-32. No fue solo eficacia: fue lectura, pase extra y una defensa que no le permitió a Quimsa correr cómodo ni construir desde sus referentes.
Quimsa buscó reaccionar con Meyinsse, Robinson y algunos libres de Johnson, pero cada intento tuvo respuesta. Carrasco, Rivero, Cisneros y Dato sostuvieron la diferencia, y el primer tiempo se cerró 46-30 para Gimnasia, con una sensación clara: el visitante no estaba sobreviviendo, estaba gobernando.
Cuando amanecía el tercer cuarto, Quimsa intentó cambiar la energía. Johnson anotó rápido, pero Gimnasia volvió a golpear con Carabalí y Dato para estirar la máxima a 20 puntos: 52-32. Allí estuvo uno de los quiebres psicológicos del partido.
Promediando ese tercer período, el local tuvo su mejor tramo. Robinson, Freeman y Meyinsse empujaron una reacción que achicó la distancia, pero nunca lograron quebrar la barrera emocional de los dos dígitos. El triple de Carrasco sobre el cierre dejó el marcador 65-51 y le devolvió aire al visitante.
En el último cuarto, Quimsa volvió a insinuar con Lema y Collomb, pero Gimnasia respondió con la frialdad de un equipo maduro. Cosolito metió dos triples enormes, Rivero anotó en momentos sensibles y Carrasco clavó el 82-64 a 4:47 del final. Desde ahí, el cierre fue más administración que sufrimiento.
Rivero fue el MVP perfecto para una noche de final: 10 puntos, 7 rebotes, 5 asistencias, 3 recuperos, 1 tapa, 4/4 en dobles y ninguna pérdida. Además (por si fuera poco) le cerro el rebote a Meyinsse y estuvo impecable en las ayudas contra las penetraciones.
Pero el triunfo tuvo una explicación colectiva: Chacón y Carrasco sumaron 14 cada uno desde el banco, Gimnasia repartió 20 asistencias, robó 10 pelotas y colocó 7 tapas. Quimsa ganó la lucha aérea 37-35 y tomó 13 rebotes ofensivos, pero tiró 6/22 en triples, con Johnson 1/7 y Robinson 1/6. Gimnasia defendió mejor, pensó mejor y golpeó primero en la final.
Boxscore del partido
Crónica: Pick and Roll
Fotos: prensa Quimsa

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