• 24-02-2024
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Turquía el rival argentino

Lituania salva un partido extrañísimo

Lituania espera a España en cuartos de final tras derrotar a Italia por 68-71 en un partido extrañísimo, con 1/13 combinado en unos últimos segundos para el olvido. Tras mucha igualdad, Lituania se escapó en el último periodo... pero Italia reaccionó para echarlo luego todo por la borda con su desacierto en los tiros libres

Cinco minutos sin sumar una sola canasta en el último cuarto, entre el 32 (56-62) y el 37 (56-66), apartaron a Italia de los cuartos de final del Mundial 2006 y otorgaron el pasaporte para la segunda ronda eliminatoria a Lituania, que todavía tuvo que sufrir hasta la aparición prodigiosa de Darjus Lavrinovic para palmear el 68-71 a 2:80 segundos para el final.

El equilibrio hasta el final. Así resolvieron su cruce de octavos e final italianos y lituanos porque Lituania desperdició cuatro tiros libres seguidos a poco más de seis segundos para el final y el marcador en 68-69. Primero los tiró fuera Lavrinovic. Luego, Darijus Songaila, que había cogido el rebote de ataque, también desperdició los correspondientes a la siguiente falta.

Pero es que Italia falló siete lanzamientos desde la personal en los segundos finales. Tres de ellos a cargo de Gianluca Basile un segundo y pico antes de la conclusión. Podía haber empatado, pero los envió al aro todos.

En un partido de clásico corte europeo, muy intenso, con defensas de alto ritmo y un enorme desgaste de músculo por parte de los dos equipos, el intento de remontada final por parte mediterránea murió en los fallos de sus lanzadores.

Los ´azzurri´ entraron mejor en el partido, pero por una casualidad y una intervención individual fuera de guión, la de Richard Mason Rocca, que a los catorce segundos de juego ya estaba sobre la pista en sustitución de Denis Marconato.

El técnico italiano, Carlo Recalcati, puso al pívot del Winterthur FC Barcelona en el cinco inicial sólo para hacer el salto inicial y, en cuanto tuvo la primera ocasión, lo sustituyó por Rocca, que rompió el plan táctico del banquillo liderado por Antanas Sireika.

Rocca llevaba once puntos cuando el marcador señalaba todavía un madrugador 16-15. Sin embargo, el ala-pívot asumía un peso específico en el ataque transalpino que Lituania poco a poco recortó a fuerza de jugar en bloque.

Al final del primer tiempo el control del resultado correspondía a los bálticos (35-36). El partido se había equilibrado en las dos mitades del campo y dos de los mejores equipos de Europa europeo librabran un duelo típico de su campeonato continental.

Italia destapó otro filón en ataque gracias al base Fabio di Bella. Mientras el equipo lituano repartía su anotación entre ocho hombres sin que nadie superase la decena de puntos, Italia vivía de su guía.

Di Bella y Rocca acumulaban la mayoría de los puntos italianos. Trece para el primero y quince para el segundo daban cuerpo al 44-44 del minuto 27. Lituania, con otro modelo de baloncesto, ofrecía más alternativas, pero no terminaba de romper el tanteador (47-47 m.28).

El precio que pagaba Italia en personales era elevado. Las faltas empezaban a convertirse en un posible factor de alto riesgo para el último cuarto. Las posiciones de partida ante el periodo definitivo, de todos modos, no variaron (49-50 m.30).

La velocidad de las transiciones y la polivalencia de los torres bálticos abrió por fin una brecha corta (54-60), aunque en un duelo tan apretado importante. Sobre todo porque Lituania jugó con mucha confianza en si misma los minutos decisivos.

La pintura italiana se llenó de pronto de agujeros por los que entraban los hombres altos y, también, las balas exteriores del perímetro. El 56-65 firmado por Darjus Lavrinovic a los 34 minutos parecía definitivo para Italia, que contra todo pronóstico levantó el vuelo.

Marco Belinelli falló un tiro libre cuando el marcador señalaba (67-69) y, a partir de ahí, la escuadra transalpina chocó contra el aro una y otra vez. Lituania se va a cuartos y jugará contra el ganador del España-Serbia y Montenegro.

Síntesis
68 - Italia (20+15+14+19):
Di Bella (15), Mordente (8), Belinelli (9), Gigli (9), Marconato (4) -cinco inicial-, Basile (-), Soragna (5), Michelori (), Rocca (15), Garri (), Michelori () y Pecile (3).

71 - Lituania (17+19+14+21): Kalnietis (7), Macijauskas (15), Mindaugas Zukauskas (), Songaila (12), Darjus Lavrinovic (12) -cinco inicial-, Krysztof Lavrinovic (6), Kleiza (7), Delininkaitis (-), Gustas (6) y Javtokas (6).

Arbitros: Jungebrand (FIN), Moore (USA) y Viator (FRA). Excluyeron por personales a Mordente (m.40) y Mindaguas Zukauskas (m.40).
Boxscore oficial

Incidencias: encuentro correspondiente a las eliminatorias de octavos de final del Mundial 2006 disputado en el Saitama Super Arena ante unos 12.000 espectadores. Robertas Javtokas tuvo que retirarse a los veintitrés minutos tras recibir un golpe en un ojo

Erdogan impulsa a Turquía hasta los cuartos de final

Serkan Erdogan, escolta estrella de Turquía y el TAU Cerámica, comandó el triunfo de los otomanos frente a Eslovenia: 90-84. Dos triples suyos, 24 puntos en total, fueron el impulso definitivo

Turquía se desquitó así de las dos derrotas consecutivas que había sufrido ante el conjunto balcánico y sobre todo a su nefasta actuación del último europeo, el año pasado, en el que no pasó de la primera fase.

Erdogan rompió a los eslovenos con sus dos triples consecutivos en los últimos minutos, y acabó además como el máximo anotador del partido con 24 puntos.

La presencia en cuartos de la selección turca, donde se las verá contra Argentina, es toda una sorpresa, dado llegó al Mundial por la puerta de atrás, con una invitación de la FIBA al no haber podido clasificarse por sus propios medios.

Eslovenia por su parte estaba milagrosamente en octavos, después de haber perdido en el último segundo ante China, en el partido que decidió el grupo. La victoria de Italia sobre Puerto Rico le otorgó el pase a la siguiente ronda.

La armada turca entró mandando en el partido gracias a la mayor presencia bajo los tableros de Fatih Solak y Kaya Peker. A los eslovenos les costó varios minutos entrar en el choque (14-14, min. 7), sin embargo siguió a remolque de su rival, que mostró mucho más empuje.

El reciente fichaje del Tau Vitoria, Peker, fue el jugador más destacado del arranque del encuentro con sus 7 puntos.

Eslovenia tiene un equipo que, sobre el papel, asusta al contar con cuatro jugadores en la NBA, dos de ellos de 2.13 metros, Brezec (Charlotte Bobcats) y Nesterovic (San Antonio Spurs).

Sin embargo, todo lo que le sobra en calidad y de técnica, exquisita además, le falta en carácter. En ese aspecto se vio arrollada por el combinado turco.

El segundo cuarto arrancó con una canasta de Nachbar, otro NBA (New Jersey) que puso por delante a los eslovenos. Los dos equipos se fueron alternando en el marcador hasta que Erdogan con cuatro puntos consecutivos comenzó a abrir una brecha en el marcador.

La defensa turca se lució en los últimos minutos y los jugadores eslovenos entraron en un bache. Un triple de Arslan y dos tiros libres de Golum subieron al marcador la máxima ventaja en la primera mitad del duelo (44-34) a falta de medio minuto para el descanso.

El tercer cuarto arrancó con los eslovenos enrabietados. Su banquillo celebraba cada uno de los puntos que anotaba el equipo, mucho más inspirado, por lo que no tardó en recuperar el terreno perdido.

Becirovic con una canasta y falta personal de Erdogan puso a los balcánicos por delante de nuevo (52-53, min. 16).

La igualdad se instaló en el luminoso hasta el final del tercer capítulo (60-60), con un mate final del Nachbar en un contraataque en el que casi se cuelga del techo.

El cuarto decisivo arrancó con un gran Cenk Akyol, un alero que pese a tener sólo 19 años se mueve con un desparpajo sorprendente. Suyos fueron cinco de los primeros puntos de Turquía.

Eslovenia reaccionó a la irrupción de Akyol con triples de Ulrik y Nachbar. A partir de ahí el partido se convirtió en un festival de lanzamientos desde los 6,25 metros, con alternativas en el marcador para ambos equipos.

Erdogan con dos triples consecutivos a falta de dos minutos y medio recuperó el mando del partido para los suyos. Peker no quería ser menos y clavó otra de tres.

Turquía llegó a los últimos veinte segundos tres arriba. Nachbar tuvo en sus manos el triple del empate pero su lanzamiento salió rebotado y ahí acabó el partido. Erdogan recogió el balón y en el baile de faltas Turquía no perdonó desde la línea de tiros libres.

Síntesis
90 - Turquía (20+24+16+30):
Akyol (11), Erdogan (4), Solak (11), Peker (10), Demirel (4) - cinco inicial - Turkoglu (8), Atsur (6), Arslan (6), Ilyasova (0), Kutluay (6), Gonlum (11), Erden (0).

84 - Eslovenia (19+17+24+24): Lakovic (3), Becirovic (13), Nesterovic (14), Zagorac (3), Milic (6) - cinco inicial- Jurak (2), Ozbolt (0), Udrih (18), Nachbar (14), Dragic (0), Slokar (0), Brezec (11).

Arbitros: Michael Aylen (AUS), Fabio Facchini (ITA) y José Anibal Carrión (PUR). Excluyeron a Becirovic por personales (min.38).
Boxscore Oficial

Incidencias: Encuentro de correspondiente a los octavos de final del Mundial de Baloncesto disputado en el Saitama Super Arena, en la ciudad de Saitama (colindante al norte con Tokio), ante unos 15.000 espectadores.

España se da un baño de confianza y barre a Serbia y Montenegro

¿Quién tenía miedo al cruce? Este equipo, sin duda no. España jugó con tranquilidad y eficacia, con intensidad e ideas claras, y barrió de la pista a Serbia y Montenegro (87-75), al ya ex campeón mundial. Fue un partido casi perfecto, dominado de inicio a fin desde una gran defensa y la formidable actuación de pilares como Pau Gasol, estelar en ambos aros con 19 puntos y 15 rebotes en apenas 25 minutos, o José Manuel Calderón, extraordinario en todos los aspectos. Pero es que nada falló: España dio una demostración de solidez y argumentos que afianzan la candidatura a medallas antes del cruce de cuartos de final frente a Lituania, el próximo martes

No había miedo al cruce. Los temores del pasado se han desvanecido; España se siente superior, emana ambición y deseo, y no contempla perder en octavos de final por mucho que el rival se llame Serbia y Montenegro, sea campeón del mundo (ex ya) e históricamente fuese un rival inabordable.

Pero ahora la historia es completamente diferente: España es el doble de equipo que Serbia y Montenegro; un conjunto rodado que quiere medalla... y la más brillante posible. Tras quitarse el mal fario con la primera victoria en un cruce en un Mundial en toda la historia española, ahora espera Lituania. Otro equipo de renombre, de mal recuerdo histórico, pero en la actualidad notablemente inferior... que es lo que cuenta.

España hizo un partido sublime, dominando con tremenda autoridad desde el principio. Más allá del resultado, siempre controló la situación. 10 puntos de renta en el primer periodo, 16 ya en el segundo, máxima de 19 en el tercero y una absoluta hegemonía sobre el devenir del choque. Dominaba Calderón, dominaba Gasol; dominaba España.

Una férrea defensa sometió a Serbia y Montenegro. Igor Rakocevic no estuvo, sin poder anotar ni crear... ni nada. Sólo Milicic hizo daño, pero muy relativo, fruto de continuos intentos y como opción desesperada. Sólo eso. Apenas hubo más argumentos en el equipo rival, un juguete en las manos de los de Pepu Hernández.

O de Pau Gasol. En su mejor partido con la Selección este verano, pudo con Milicic en ambos aros y firmó 19 puntos y 15 rebotes en apenas 25 minutos de juego. El rey del choque, con permiso del ‘príncipe Calderón’, el hombre que disparó el encuentro en el primer cuarto y que llevó siempre la batuta para que todo funcionase con perfección.

No fue el mejor día de dos referentes como Garbajosa o Navarro (siete puntos, todos ellos consecutivos) y no estuvo Felipe Reyes, que se resintió de su lesión, pero una vez más el banquillo dio ese necesario paso adelante. Primero Mumbrú, luego Rudy Fernández, el sexto hombre por excelente del equipo, quizá del Mundial, y que volvió a acabar en dígitos anotadores de estrella.

Si alguien tenía dudas, dos minutos bastaron para ventilarlas. Fue el tiempo que tardó José Manuel Calderón en demostrar que controlaba todo lo que sucedía en el partido y que hacía lo que quería con su rival. Canasta por aquí, asistencia por allá, todo envuelto en una defensa que volvía loco a Avdalovic. Y, claro, Pau Gasol también entendía que era el día y se imponía a Darko Milicic: por algo uno es una estrella NBA y el otro no acaba de triunfar.

Pau era totalmente superior a su rival de los Magic; mientras éste firmaba 1/8 en tiros en los primeros seis minutos, intimidado por Gasol, el de los Grizzlies contaba ya cinco puntos y miraba muy desde arriba en el marcador: 15-6. ¿Que Navarro y Garbajosa todavía no habían sumado? Bueno, Rakocevic también estaba perdido, con apenas dos puntos y sin estar nunca cómodo. El despliegue táctico de España, con varias disposiciones zonales, ayudaba a ahogar el poco fluido ataque serbomontenegrino. Y en esas, otra canasta, cómo no, de Calderón para saldar el primer cuarto doblando al rival; 20-10.

Las lógicas rotaciones no resintieron el dominio español. Al contrario: con puntos de Mumbrú, Rudy Fernández o Marc Gasol el electrónico pronto mostraba una nueva máxima (30-14, m. 13) tras una técnica a Rakocevic. Dos faltas consecutivas en ataque y las rotaciones de Sakota dieron un poco de aire a Serbia y Montenegro, que endosó a los españoles un parcial de 2-10 en cuatro minutos para volver a ponerse a ocho; 32-24 (m.17).

Dos 2+1 de Pau Gasol aguantaban a España al frente y mandaban un mensaje a Milicic, que empezaba a causar problemas... y se veía ahora obligado a irse al banquillo con tres faltas. Era el duelo del partido y Pau mandaba a su rival a descansar un buen ratito. Pero Serbia y Montenegro resistía y se ponía a siete (38-31); suerte de 10 segundos fantásticos para acabar el segundo cuarto, con un alley-oop de Gasol a pase de Calderón y tres tiros libres del base extremeño después de un robo. Así, 43-31 al intermedio.

La reanulación no puso fin al dominio español. Al contrario. Cierto que Navarro no había anotado, que Garbajosa sólo sumaba dos, que Milicic hacía daño bajo tableros... pero es que todo lo demás eran cartas a favor de España. En esas, parcial cuatro cero para empezar y los mismos y graves problemas ofensivos de un rival sin visos de poder remontar.

España ganaba en torno a los 10 puntos y “La Bomba” Navarro seguía latente, esperando su oportunidad. Y no tardó en llegar: siete puntos consecutivos para poner fin a su mal tino y situar a la Selección en una nueva máxima renta, 19. Con tal diferencia, Serbia y Montenegro empezaba a sufrir y cometer muchos errores y España jugaba con naturalidad, con un enorme Pau Gasol y dominando por una nueva máxima de 19 puntos: 59-40.

Serbia y Montenegro estaba empeñada en sobrevivir, en luchar hasta el final, y aprovechó una pequeña relajación española para ponerse de nuevo cerca de los 10 puntos e impedir una victoria cómoda y prematura. España estaba obligada a seguir jugando y mantenerse en guardia para impedir una remontada improbable, pero siempre peligrosa. Nunca llegó; la Selección aguantó el tipo, alcanzando incluso máximas diferencias superiores a los 20 puntos, y cerró con éxito el cruce, el primero que gana en un Mundial en toda su historia.

Síntesis
87 - España (20+23+23+21):
Calderón (12), Navarro (8), Jiménez (2), Pau Gasol (19), Garbajosa (6) -cinco inicial-, Fernández (17), Marc Gasol (9), Mumbrú (8), Sergio Rodríguez (2), Berni Rodríguez (-) y Cabezas (3).

75 - Serbia y Montenegro (10+21+21+23): Avdalovic (-), Rakocevic (11), Jorovic (5), Nikolic (2), Milicic (18) -cinco inicial-, Popovic (10), Raicevic (9), Marinovic (15), Ilic (2) y Tripkovic (3).

Arbitros: Rush (USA), Homsy (CAN) y Vasquez (PUR).

Incidencias: encuentro correspondiente a los octavos de final del Mundial 2006 disputado en el Saitama Super Arena ante unos 9.000 espectadores. Felipe Reyes fue descartado para el partido por la lesión que sufre entre una costilla y una vértebra a la altura media de la espalda.

Fuente: Jorge Muñoa y Javier Villagarcía (EFE) Pablo Malo de Molina (ACB.COM)

COMENTARIOS (1)

juanSN 26/08/2006

los españoles juegan bien, pero son arrogantes, pedantes, agrandados y ............pechos frios. Ojalá juguemos con ellos para bajarle los humos.

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