Gimnasia no fue campeón por una noche ofensiva brillante, sino por una actuación defensiva de enorme solidez.
Lectura central de Gimnasia
Después del J5, donde Gimnasia había quedado sin respuestas, muy fragmentado y sin quintetos estables, el J6 fue una recuperación de identidad.
En el quinto partido, Gimnasia había usado 18 quintetos y ninguno había llegado a cinco minutos. En este sexto juego volvió a tener una estructura más reconocible: una formación de control y una formación de quiebre.
Ganó con defensa, rebote, línea de libres y oficio. No necesitó tirar bien de tres puntos.
El dato global lo resume:
Gimnasia: 4/24 en triples, 16.7%
Con ese porcentaje, ganar una final por 12 puntos solo se explica desde otros lugares: defensa, rebote ofensivo, libres y control emocional.
El quinteto decisivo
La formación más importante fue:
Chacón · Cisneros · Dato · Carrasco · Rivero
Jugó 9:15 y ganó:
19-10
Fue el quinteto que le dio a Gimnasia la diferencia más seria de la noche.
Sus números:
ORTG: 115.9
DRTG: 62.2
NET: +53.7
5/11 en dobles
0/4 en triples
9/10 libres
5 rebotes ofensivos
9 rebotes defensivos
2 pérdidas
Este quinteto ganó sin triples. Lo hizo desde el contacto, la línea, el rebote y la defensa. El 9/10 en libres y los 14 rebotes totales en poco más de nueve minutos son datos enormes.
Ahí aparece una marca de campeón: cuando no entró el tiro exterior, Gimnasia encontró otra forma de ganar.
El quinteto de control
La formación más usada fue:
Cisneros · Dato · Toretta · Carabalí · Grun
Jugó 11:33 y empató:
14-14
En ataque fue muy pobre:
ORTG: 61.5
0/5 en triples
5 pérdidas
Pero su valor estuvo en que no perdió el tramo. En una final, sostener once minutos sin ser superado también tiene un peso enorme.
Defensivamente fue sólida:
DRTG: 62.4
Quimsa: 0/4 en triples
No fue un quinteto de brillo, fue un quinteto de resistencia. Absorbió minutos, bajó el ritmo y evitó que Quimsa pudiera romper el partido.
El golpe corto que también pesó
Otra formación clave fue:
Chacón · Dato · Carrasco · Horton · Carabalí
Jugó 3:27 y ganó:
10-3
Fue el mejor tramo ofensivo breve de Gimnasia:
ORTG: 166.7
DRTG: 50.0
2/2 en dobles
2/3 en triples
2 asistencias
En una noche donde el triple casi no apareció, este quinteto encontró dos conversiones exteriores que valieron muchísimo. Fue un tramo corto, pero de alto impacto.
Puntos fuertes más salientes: Defensa de campeonato
Quimsa terminó con apenas 56 puntos y un rating ofensivo aproximado de 77.2.
Ese es el dato más importante del partido. Gimnasia bajó a Quimsa a un nivel ofensivo muy bajo en el juego decisivo.
Quimsa tiró:
16/37 en dobles, 43.2%
5/17 en triples, 29.4%
9/17 libres, 52.9%
Nada cómodo. Nada limpio. Nada sostenido.
Rebote
Gimnasia dominó el rebote:
Gimnasia: 41 rebotes totales
Quimsa: 26 rebotes totales
Y especialmente el rebote ofensivo:
Gimnasia: 12 rebotes ofensivos
Quimsa: 3 rebotes ofensivos
Este fue un punto decisivo. Gimnasia falló mucho, pero se dio segundas oportunidades. Quimsa, en cambio, casi siempre tuvo una sola chance por posesión.
Libres
Gimnasia ganó el partido desde la línea:
Gimnasia: 20/23 libres, 87.0%
Quimsa: 9/17 libres, 52.9%
La diferencia es de +11 puntos en libres. En una final de marcador bajo, es determinante.
Dato como eje estructural
Sin leerlo como estadística individual pura, sino como impacto de quintetos, el dato de Dato es enorme:
Con Dato: Gimnasia 59 - Quimsa 35
+24 en 34:44
Estuvo en casi todas las formaciones importantes. Fue parte del quinteto de control, del quinteto decisivo y del golpe corto con Horton y Carabalí.
Puntos débiles o alertas: El triple fue muy bajo
Gimnasia ganó el título con:
4/24 en triples, 16.7%
Es un número bajísimo. Si no hubiera dominado defensa, rebote y libres, ese porcentaje podía haber sido un problema enorme.
La formación con Cosolito volvió a quedar negativa
El quinteto:
Chacón · Carrasco · Horton · Rivero · Cosolito
perdió 5-9 en 2:55.
Ese bloque, que había sido una topadora en el Juego 3, ya no fue el camino principal de Gimnasia en el cierre de la serie. El equipo fue campeón porque encontró otra estructura, no porque recuperó aquella versión ofensiva.
Conclusión
Gimnasia fue campeón porque en el partido decisivo recuperó su identidad desde la defensa. Después de un J5 donde quedó desarmado, sin quintetos estables y con una rotación muy fragmentada, el J6 mostró una respuesta de equipo maduro.
El quinteto de Chacón, Cisneros, Dato, Carrasco y Rivero fue el tramo decisivo: ganó 19-10, dominó el rebote, atacó la línea y defendió con enorme solidez. No necesitó triples para marcar la diferencia.
El quinteto de Cisneros, Dato, Toretta, Carabalí y Grun no brilló en ataque, pero cumplió una tarea silenciosa: sostuvo once minutos sin perderlos y bajó a Quimsa a un ritmo incómodo.
La diferencia real estuvo en los fundamentos de campeón: defensa, rebote y libres. Gimnasia tiró mal de tres, pero ganó el rebote 41-26, tomó 12 rebotes ofensivos y convirtió 20/23 libres. En una final cerrada, esos detalles fueron estructura.
En síntesis: Gimnasia no se consagró desde el brillo ofensivo, sino desde el carácter colectivo. Después de haber sido golpeado en Santiago, volvió a Comodoro, defendió como campeón y encontró los quintetos justos para cerrar la temporada.
Lectura central de Quimsa
Quimsa perdió el partido decisivo porque no pudo sostener la mejora ofensiva que había mostrado en el Juego 5. En Santiago había dominado desde el triple, el rebote y la presión. En Comodoro, todo eso se apagó.
El dato que resume la noche es este:
Quimsa: 56 puntos
ORTG: 77.2
Para una final, es un rendimiento ofensivo muy bajo. Gimnasia tampoco tuvo una noche brillante desde el tiro exterior, pero defendió, reboteó y llevó el partido al terreno que más le convenía.
Quimsa no perdió por una sola formación. Perdió porque sus estructuras principales no encontraron gol y porque el rebote ofensivo, que había sido un arma en el J5, desapareció.
El quinteto que más había dado en el J5 se cayó
La formación más usada fue:
Johnson · Freeman · Orresta · Robinson · Lema
Jugó 12:15 y perdió:
12-20
Este dato es central porque ese mismo quinteto había sido el más importante en el Juego 5, cuando ganó 21-12 y le dio a Quimsa dominio, presión y gol exterior.
En el Juego 6 pasó lo contrario:
ORTG: 53.5
DRTG: 81.2
NET: -27.7
6/16 en dobles
0/4 en triples
1 asistencia
3 pérdidas
Defensivamente no fue un desastre. De hecho, permitir 20 puntos en más de 12 minutos no es el problema principal. El problema fue el ataque: Quimsa hizo apenas 12 puntos, no metió triples y no generó circulación.
La formación que había encendido la serie en Santiago quedó sin respuesta en el partido decisivo.
El mejor quinteto de Quimsa
La formación más sólida fue:
Johnson · Robinson · Lema · Meyinsse · Figueredo
Jugó 9:18 y ganó:
16-10
Fue el mejor tramo real de Quimsa.
Sus números:
ORTG: 107.0
DRTG: 59.7
NET: +47.3
2/5 en dobles
2/3 en triples
6/9 libres
10 rebotes defensivos
Este quinteto defendió muy bien, cerró el rebote y encontró algo de gol exterior. No fue una formación explosiva, pero sí fue la única de volumen que le dio a Quimsa una diferencia favorable.
El dato de 10 rebotes defensivos en poco más de nueve minutos es muy fuerte. Allí Quimsa sí pudo cerrar posesiones y controlar el ritmo.
Otra formación que compitió, pero no alcanzó
El quinteto:
Collomb · Solanas · Lema · Meyinsse · Figueredo
Jugó 6:16 y perdió apenas:
10-11
Tuvo buena eficacia:
3/4 en dobles
1/3 en triples
2 robos
Pero también tuvo un problema importante:
4 pérdidas
En un partido de bajo goleo, perder cuatro pelotas en seis minutos pesa mucho. Fue una formación que pudo competir, pero no pudo construir un tramo de dominio.
La ráfaga que llegó tarde
La formación:
Johnson · Freeman · Orresta · Solanas · Robinson
Jugó 2:55 y ganó:
9-4
Fue un muy buen tramo:
ORTG: 150.0
DRTG: 84.0
3/3 en dobles
1/3 en triples
0 pérdidas
El problema fue el volumen. En casi tres minutos dio una señal positiva, pero no alcanzó para cambiar el partido. Fue una respuesta demasiado corta para una noche en la que Quimsa necesitaba continuidad.
Puntos fuertes de Quimsa
La defensa no fue el problema principal
Quimsa dejó a Gimnasia en 68 puntos y con un ORTG aproximado de 89.5. En términos defensivos, no es un mal número.
Gimnasia tiró apenas:
4/24 en triples, 16.7%
Quimsa logró que el campeón no ganara desde el tiro exterior. El problema fue que no pudo aprovecharlo.
El quinteto con Meyinsse sostuvo
Las formaciones con Meyinsse terminaron globalmente equilibradas:
28-28 en 17:19
No alcanzó para ganar, pero marca que Quimsa tuvo más estabilidad cuando pudo utilizar estructuras con Meyinsse.
Algunos tramos defensivos fueron buenos
El quinteto con Johnson, Robinson, Lema, Meyinsse y Figueredo dejó a Gimnasia en 10 puntos en 9:18. Esa fue la mejor versión defensiva de Quimsa en el partido.
Puntos débiles más salientes
Ataque muy bajo
Quimsa anotó solo 56 puntos. Sus porcentajes fueron:
16/37 en dobles, 43.2%
5/17 en triples, 29.4%
9/17 libres, 52.9%
El tiro libre fue especialmente doloroso. En una final de bajo goleo, convertir apenas 9/17 te quita muchísimo margen.
Rebote ofensivo casi inexistente
Este fue uno de los datos más importantes:
Quimsa: 3 rebotes ofensivos
Gimnasia: 12 rebotes ofensivos
En el J5, Quimsa había dominado el rebote y había encontrado segundas oportunidades. En el J6 no. Gimnasia lo sacó de esa zona de comodidad.
La diferencia total de rebotes también fue clara:
Gimnasia: 41
Quimsa: 26
Muy poca circulación
Quimsa terminó con apenas:
7 asistencias
Ese dato explica el bajo volumen de tiros cómodos. Hubo poca construcción colectiva y demasiadas posesiones trabadas.
La formación clave del J5 no repitió
La gran diferencia de continuidad es esta:
J5: Johnson · Freeman · Orresta · Robinson · Lema ganó 21-12
J6: Johnson · Freeman · Orresta · Robinson · Lema perdió 12-20
Ahí se explica buena parte del cierre de serie. Quimsa no pudo sostener el quinteto que le había dado vida.
Conclusión
Quimsa perdió el partido decisivo porque no pudo llevar a Comodoro la versión dominante del Juego 5. La formación que había roto el partido en Santiago, Johnson, Freeman, Orresta, Robinson y Lema, quedó completamente apagada: perdió 12-20, con un rating ofensivo de apenas 53.5 y sin triples convertidos.
La mejor respuesta estuvo en el quinteto con Johnson, Robinson, Lema, Meyinsse y Figueredo, que ganó 16-10 y sostuvo defensivamente. Pero fue una respuesta parcial, no una estructura suficiente para cambiar el partido.
La derrota se explica por tres datos duros: 56 puntos, apenas 7 asistencias y solo 3 rebotes ofensivos. Gimnasia no necesitó una gran noche de tres puntos para ser campeón porque dominó el rebote, defendió con oficio y llevó el partido a un ritmo incómodo.
En la continuidad de la serie, Quimsa pasó de una reacción brillante en el J5 a una noche de ataque seco en el J6. Defendió lo suficiente para competir, pero no encontró el gol, no ganó el rebote y no pudo repetir el impacto de sus mejores quintetos. Ahí se terminó la temporada.
Pablo Tosal
www.pickandroll.com.ar
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